El operativo cuenta con la participación de los Mossos d'Esquadra y las policías locales de diversos municipios gerundenses. El objetivo es vigilar el cumplimiento de los límites de velocidad tanto en vías principales como en redes secundarias y zonas urbanas. Esta acción responde a los datos del año anterior, cuando una campaña similar se cerró con 24.487 denuncias en solo una semana en toda Catalunya.
Según los datos oficiales, la velocidad excesiva o inadecuada fue un factor determinante en el 12% de los accidentes con víctimas en las vías interurbanas durante el 2025. En total, se registraron 1.207 siniestros donde este elemento estuvo presente, cifra que Trànsit busca reducir con una presencia policial más constante.
Para reforzar esta vigilancia, el SCT ha ampliado su flota de radares móviles. Actualmente, el organismo dispone de 10 carros radar operativos, de los cuales seis se han puesto en funcionamiento este mismo año. Estos dispositivos se utilizarán especialmente para blindar la AP-7, buscando un seguimiento permanente en los 344 kilómetros que separan la Jonquera de Ulldecona.




