La proliferación de establecimientos de alta gama ha generado tensiones en el gobierno municipal. Mientras Guanyem Girona apuesta por una regulación para proteger el comercio tradicional, sus socios de Junts temen frenar un motor económico clave para la ciudad.
“"El Ayuntamiento aún no se ha dado cuenta de que tiene la gallina de los huevos de oro."
Entidades como Mou-te en Bici critican que el modelo actual ignora al ciclista urbano, señalando la falta de talleres de reparación asequibles frente al lujo de las nuevas boutiques del centro de Girona.




