La medida ha sido acordada entre la concejala Gemma Geis y los representantes de los gremios de libreros y floristas. El objetivo es compensar la pérdida de espacio en la calle Nou y el vial este de la plaza, que este año no podrán acoger actividad comercial ni asociativa.
Los profesionales se situarán en un eje que conectará la plaza de Catalunya con la Gran Via de Jaume I a través de la avenida de Sant Francesc. Las entidades sociales se desplazarán hacia las plazas de Pompeu Fabra y de l'Hospital, mientras que la rambla de la Llibertat mantendrá su configuración habitual.




