El rodaje ha conllevado restricciones de acceso en varios puntos del Barri Vell, donde se han instalado elementos decorativos y estandartes para la producción. Además de la Plaça del Vi, el dispositivo se extiende hacia la calle de Santa Clara, donde se ha habilitado una gran grúa para captar imágenes desde los tejados, y se han utilizado espacios como la catedral de Girona como fondo de escena.
La producción, que cuenta con un reparto internacional, mantiene una estricta discreción sobre los detalles de la trama. A pesar del despliegue de personal, camiones y furgonetas, el impacto en la movilidad de los peatones ha sido limitado, según han observado los residentes de la zona.
“"Estamos volviendo de ver las Catifes de Corpus, he recordado que hay este rodaje montado y he tenido curiosidad."
Los vecinos han recibido la presencia del equipo de rodaje con una mezcla de curiosidad y aceptación. Mientras algunos residentes señalan que la actividad en el centro ha sido más tranquila de lo habitual en domingo, otros valoran positivamente que la ciudad se posicione como referente para producciones internacionales.




