La decisión de la Generalitat sobre los servicios mínimos de limpieza ha generado malestar en el Ayuntamiento de Girona. Las autoridades locales han expresado que la cobertura actual no garantiza la salubridad ni la imagen adecuada de la ciudad, especialmente en un contexto de huelga.
Esta situación se produce en un momento en que la gestión de los residuos y la limpieza urbana son temas de debate recurrente en la capital gerundense. La insuficiencia de los servicios mínimos podría agravar los problemas derivados de la acumulación de basura y afectar la calidad de vida de los residentes.
La postura del Ayuntamiento subraya la necesidad de una revisión de los criterios aplicados por la Generalitat para asegurar que las ciudades puedan mantener unos estándares de limpieza aceptables incluso en periodos de conflicto laboral.




