Hosteleros de la Costa Brava: sensibilidad por el catalán, dificultades de personal

Una campaña del CPNL visita 70 negocios, encontrando buena predisposición pero escasez de personal con conocimientos suficientes del catalán.

Imagen genérica de trabajadores de hostelería en la Costa Brava.
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Imagen genérica de trabajadores de hostelería en la Costa Brava.

La campaña 'El català et serveix' del CPNL ha visitado unos setenta establecimientos hosteleros en la Costa Brava, constatando una alta sensibilidad hacia el catalán entre los propietarios, pero también retos para encontrar personal de temporada que domine la lengua.

Técnicos del Consorci de Normalització Lingüística (CPNL) han recorrido recientemente unos setenta bares, restaurantes y hoteles en localidades como Llafranc, Calella de Palafrugell, Tamariu, l'Estartit, Platja d'Aro y Sant Antoni de Calonge. La iniciativa, denominada 'El català et serveix', tiene como objetivo asesorar los negocios para promover el uso del catalán.
Según Marta Padrós, coordinadora del proyecto, los propietarios muestran "una sensibilidad muy alta" hacia el catalán. Sin embargo, se enfrentan a la dificultad de contratar personal de temporada con "conocimientos suficientes" de la lengua. La campaña, que comenzó a finales de mayo, cuenta con la colaboración de la Unió d'Empresaris d'hostaleria i turisme Costa Brava Centre.
Durante las visitas, se ha informado a los establecimientos sobre los servicios de asesoramiento lingüístico del CPNL, cursos de formación adaptados al sector, recursos de apoyo y el programa 'Voluntariat per la llengua'. El objetivo final es que la rotulación, los menús y, especialmente, la atención al cliente se puedan ofrecer en catalán.
Padrós ha destacado la buena predisposición del sector, señalando que muchos ya disponen de cartas en catalán y personal capaz de atender en esta lengua. No obstante, la incorporación de trabajadores temporales con dominio del catalán es un reto, agravado por situaciones en que los trabajadores abandonan el empleo a mitad de temporada, obligando a contrataciones urgentes sin poder priorizar el conocimiento del catalán.
La temporalidad del sector también supone un desafío para el CPNL, ya que muchos negocios tienen poco margen para la formación durante la temporada alta. Por ello, se han ofrecido fórmulas flexibles, como formaciones breves en horarios adaptados o la creación de parejas lingüísticas entre compañeros.
El Hotel Bell Repòs de Platja d'Aro es uno de los establecimientos participantes. Su CEO, Sònia Joanals, considera la campaña "una herramienta muy útil" para la integración lingüística y la mejora de la atención al cliente. Muchos trabajadores entienden el catalán pero no se atreven a hablarlo, motivo por el cual el hotel impulsa parejas lingüísticas y microformaciones.
Actualmente, 20 de los 25 trabajadores del hotel utilizan el catalán con normalidad. La plantilla es diversa, con personal proveniente de países de América del Sur y el norte de África. Un ejemplo es Juan, proveniente de Argentina, que ha mejorado su catalán gracias a los cursos del Consorci y parejas lingüísticas, y ahora él mismo hará de pareja lingüística para otros compañeros.
La campaña ha cerrado su "primera prospección" y se reanudará después del verano, con previsión de ampliarse al resto de comarcas de Girona. El sector de la hostelería es clave para la economía gerundense, con un fuerte componente turístico que representa aproximadamente el 70% de la ocupación. En este contexto, se observa un retroceso en el uso del catalán, ya que la necesidad de personal a menudo prioriza la contratación de trabajadores que no lo dominan.
Datos del estudio Ofercat indican que en Girona ciudad, la disponibilidad lingüística del catalán ha disminuido de 82 a 63 puntos en los últimos siete años.