Los hechos ocurrieron el pasado 9 de febrero cuando una patrulla de Tráfico detectó anomalías en una furgoneta. Tras registrar el vehículo, los agentes hallaron el material manipulado y pelado, cuyo valor estimado alcanza los 40.000 euros.
Los ocupantes del vehículo no pudieron acreditar la procedencia legal de la carga. El Equipo ROCA de la Guardia Civil mantiene la investigación abierta, mientras que las diligencias han pasado a disposición del Juzgado de Instancia número 2 de Fraga.




