El montaje, impulsado por la beca Girona Krea, se ha exhibido en la sala La Planeta de Girona y en La Cate de Figueres. La actriz Paula Fossati lidera esta producción, la cuarta de la compañía, vinculando sus raíces internacionales con su infancia en Blanes.
La propuesta utiliza la cocina como matriz de la memoria emocional, conectando vivencias personales con testimonios corales que aparecen en un televisor. La obra cuestiona si el sentimiento de pertenencia a un lugar puede construirse de forma individual en una sociedad cada vez más fragmentada.
Tras su paso por las salas gerundenses, la obra viajará a Turín del 20 al 22 de marzo para participar en el festival Pollinefest, expandiendo su narrativa sobre la herencia material e inmaterial.




