La Memoria Económica de Catalunya 2025, elaborada por las cámaras de comercio, sitúa el valor añadido bruto de la demarcación gerundense en un aumento del 2,9%, una décima por debajo del conjunto de Cataluña (3,0%). Girona queda ligeramente por detrás de Barcelona (3,0%) y Tarragona (3,1%), y más claramente de Lleida (3,4%), que lidera el crecimiento territorial. Este dato confirma una evolución positiva tras la pandemia, consolidando una trayectoria de recuperación sin liderar el crecimiento provincial.
Girona destaca por su capacidad de actividad en un territorio reducido, siendo la segunda demarcación en número de empresas y puestos de trabajo. Con cerca de 838.000 residentes a principios del 2026, representa el 10% de la población catalana. El crecimiento demográfico del 0,9% en 2025, con una población extranjera del 22%, es clave para entender la vitalidad del mercado laboral y la presión sobre la vivienda.
El mercado laboral muestra un balance favorable, con un aumento del 2,1% en afiliaciones a la Seguridad Social (351.360 empleos) y un crecimiento del 3,4% en población ocupada según la EPA. El paro registrado disminuyó un 6,4%, la caída más intensa de Cataluña, situándose en poco más de 28.500 personas, el nivel más bajo desde 2007. Sin embargo, la tasa de paro (8,4%) se sitúa por encima de Barcelona y Lleida.
El turismo registró un récord de 4,5 millones de viajeros hoteleros en 2025, un 4,4% más, con 13 millones de pernoctaciones (+1,8%). El turismo español creció un 10,6%, mientras que el extranjero se estancó. La Costa Brava se consolida como el segundo destino catalán, con 4,1 millones de viajeros y 12,3 millones de pernoctaciones.
En el ámbito empresarial, el número de cuentas de cotización cayó un 0,2% (28.035 centros de trabajo), peor que la media catalana. A escala comarcal, el empleo creció en todas las comarcas, pero la creación de empresas solo aumentó en la Garrotxa y el Gironès.
Las exportaciones de bienes alcanzaron un máximo histórico de 8.560 millones de euros (+2,7%), manteniendo un saldo comercial positivo de 4.067 millones, gracias especialmente al sector agroalimentario. Girona concentra el 44% de las exportaciones catalanas de productos cárnicos.
El mercado inmobiliario presenta creciente tensión. Las compraventas aumentaron un 7% (más de 14.500 operaciones) con un precio medio de 2.438 €/m² (+8%). La obra nueva se encarece un 14,3%. El alquiler también muestra tensión, con un precio medio de 816,03€ en el municipio de Girona y una reducción de contratos respecto a 2019.
La inflación en Girona fue del 2,4% anual, la más baja entre las demarcaciones, pero el encarecimiento de la vivienda reduce la accesibilidad. La directora del estudio, Carme Poveda, señala paradojas como la dificultad de las empresas para encontrar personal a pesar de los máximos de empleo, y las dificultades económicas de familias con salarios reales congelados y aumento de precios.




