Las restricciones en el estrecho de Ormuz impiden que los cargamentos lleguen a sus destinos habituales en los Emiratos Árabes Unidos. El sindicato señala que muchos envíos ya están en alta mar sin una ruta clara, lo que genera dudas sobre la entrega final de los productos.
Aproximadamente un 7% de la producción anual catalana está pendiente de embarque. La organización teme que, si la situación se alarga, el exceso de oferta en el mercado nacional hunda los precios, afectando la rentabilidad de las plantas deshidratadoras y los agricultores.
“"La exportación es una salida esencial para el forraje local y permite equilibrar el mercado."
Para mitigar el impacto, se ha solicitado a las autoridades herramientas de apoyo ante la inestabilidad internacional y el encarecimiento de suministros básicos como los fertilizantes y el gasóleo agrícola.




