La resiliencia de Paulo Gazzaniga sostiene al Girona en la lucha por la salvación

El guardameta argentino es el tercer máximo parador de la Liga tras recuperar la titularidad en Montilivi.

Imagen genérica de una portería de fútbol bajo las luces de un estadio.
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Imagen genérica de una portería de fútbol bajo las luces de un estadio.

El guardameta Paulo Gazzaniga se ha erigido como el baluarte defensivo del Girona FC en Girona durante este mes de marzo, mostrando una mentalidad de hierro tras superar la competencia interna.

Tras un inicio de curso irregular, el portero de Murphy ha sabido revertir su situación. Primero mantuvo el pulso con Dominik Livakovic y, tras la breve titularidad de Ter Stegen antes de su grave lesión, Gazzaniga ha vuelto a asumir el mando de la portería con actuaciones decisivas para el esquema de Míchel.
Con 97 paradas en 26 encuentros, el argentino solo es superado en estadísticas por Aarón Escandell y Mathew Ryan. Su actuación en El Sadar contra el Osasuna, donde alcanzó las 10 intervenciones, confirma su gran estado de forma en un momento crítico para lograr la permanencia.
No obstante, el jugador se encuentra apercibido de sanción tras ver la cuarta amarilla hace seis jornadas. El cuerpo técnico vigila de cerca su situación disciplinaria, mientras Rubén Blanco y Vladyslav Krapyvtsov esperan su oportunidad en el banquillo gerundense.