Protección Civil de la Generalitat ha dado por finalizada la alerta del Plan especial de emergencias por inundaciones de Catalunya (INUNCAT) después de que el Servei Meteorològic de Catalunya haya dado por finalizados los avisos por intensidad de lluvia. No se han registrado incidencias graves a causa de este episodio de lluvia y granizo, más allá de cortes puntuales en el servicio de Rodalies.
Actualmente, la circulación de la línea RL4 de Rodalies se mantiene interrumpida entre Calaf y Manresa. Se ha habilitado un transporte alternativo por carretera para los afectados, según ha informado Rodalies. Ninguna carretera se encuentra afectada por la situación.
Los registros de precipitación más destacados incluyen 78.7 l/m2 en Montsec d’Ares, 58.5 l/m2 en Sant Salvador de Guardiola, 54.6 l/m2 en Das y 50.2 l/m2 en Santa Coloma de Farners.
La Agència Catalana de l’Aigua (ACA) informó alrededor de las nueve de la noche que los caudales de ríos y rieras en la zona norte de Girona y en la Catalunya Central se estaban normalizando, cerrando así los avisos hidrológicos para las comarcas del Gironès, la Selva, Osona y el Pla de l’Estany.
Entre el mediodía del jueves y las ocho de la mañana de este viernes, el teléfono de emergencias 112 recibió 410 llamadas, que generaron 182 expedientes de actuación por parte de sanitarios, policía y bomberos. Las comarcas con más avisos fueron el Vallès Oriental (34,72%), el Bages (13,61%) y la Selva (10,56%). El Sistema d’Emergències Mèdiques (SEM) no tuvo que realizar ninguna atención relacionada con este episodio.
Los Bomberos de la Generalitat atendieron 218 avisos por servicios relacionados con las tormentas desde el mediodía del jueves hasta la mañana del viernes. La mayoría de intervenciones fueron por inundaciones de plantas bajas y calles, desagües obstruidos, caída de árboles y ramas, y problemas con elementos de la vía pública como cableado o postes de luz. El momento de mayor actividad fue entre las seis y las ocho de la tarde del jueves, con 110 avisos.
Los Bomberos también monitorizaron la caída de rayos y actuaron en varios incendios de vegetación, como los de Cabanelles (Alt Empordà) y la Llacuna (Anoia), que ya se encuentran estabilizados.




