Esta modalidad de alojamiento turístico, que representa una de cada tres pernoctaciones en Cataluña, ha experimentado un crecimiento del 10% entre 2023 y 2025. La región concentra el 38% de todas las pernoctaciones en campings de España, superando a la Comunidad Valenciana y Andalucía, según un informe de The Open Air Property Telescope.
La desestacionalización es una de las claves de este éxito, con un 70% de los campings ya abiertos para Semana Santa y una apuesta por ofrecer actividades durante todo el año. Esta estrategia ha permitido atraer un nuevo perfil de cliente: el sénior europeo, que realiza estancias más largas en temporada baja.
“"Ya no es un espacio donde poder plantar una tienda o una caravana. Es un lugar donde vivir experiencias en un espacio lleno de servicios en medio de un entorno natural."
La transformación del sector también se refleja en la evolución de los establecimientos, como Interpals Eco Resort, uno de los campings más antiguos de Cataluña, que se ha reconvertido en un ecoresort con una amplia oferta de alojamientos, desde parcelas básicas hasta tiendas de glamping equipadas con todas las comodidades.
Con una facturación anual de 2.500 millones de euros y 16.000 puestos de trabajo, los campings catalanes representan el 49,6% de las plazas de alojamiento de la comunidad. Estas cifras han despertado el interés de fondos de inversión internacionales, que ven un gran potencial en un sector con un 88% de campings familiares susceptibles de profesionalización.
“"Exigimos a las administraciones más facilidades y agilizar los trámites para seguir siendo competitivos."
A pesar del buen momento, el sector se enfrenta a un estancamiento de la oferta. Las trabas urbanísticas y normativas dificultan la apertura de nuevos establecimientos o la ampliación de los existentes, un desafío que la Federación Catalana de Campings pide abordar a las administraciones para mantener la competitividad y el crecimiento futuro basado en la sostenibilidad, la desestacionalización y la digitalización.




