El Club Piragüisme Salt-Ter ha organizado la 24ª edición del descenso popular en piragua por el Ter, que este año ha contado con la participación de 123 personas de todas las edades. La jornada, descrita como lúdica y reivindicativa, comenzó en la Barca de Bescanó y finalizó en el Parc de les Ribes del Ter en Fontajau, tras un recorrido de seis kilómetros.
Núria Fontané, vicepresidenta de la junta del club, ha calificado la edición de este año como un éxito, destacando la ausencia de accidentes y la "mucha diversión" en el agua. Durante las dos horas que duró el descenso, se realizaron reagrupaciones para asistir a quienes caían al agua, enfatizando el carácter popular y cooperativo del evento.
Fontané señaló que, por primera vez, fue necesario caminar un pequeño tramo del recorrido debido a la presencia de raíces y árboles que podían suponer un riesgo para participantes no experimentados. La decisión se tomó para garantizar la máxima seguridad, con el regreso al agua tras este tramo.
“"Ahora en verano da mucha 'patxoca' y debería ser así todo el año. Es muy chulo estar dentro del río para verlo desde otra perspectiva."
Desde el club se subrayó que el descenso tiene un componente reivindicativo para defender el caudal ecológico del Ter, en memoria de Francesc Ferrer, uno de los principales defensores de esta causa. Fontané incidió en la importancia de mantener el espacio natural limpio y respetar el caudal del río, expresando el deseo de que esta situación se mantenga durante todo el año.
La actividad se caracterizó por ser festiva y apta para todas las edades. Fontané destacó la presencia de niños pequeños en los kayaks, que disfrutaron de la experiencia con "una sonrisa de oreja a oreja". Tras el descenso, los participantes recibieron una camiseta conmemorativa y compartieron una comida en el parque.




