El estudio, elaborado por Fundación Mapfre, la Universidad Pública de Navarra y el Laboratorio de Maquinaria Agrícola y Industrial de la Universidad de Zaragoza, analiza la siniestralidad agraria en el Estado español. En Cataluña, se han contabilizado 107 víctimas mortales en este periodo, representando el 7,6% del total estatal. Girona es la demarcación catalana con menos fallecidos, por detrás de Lleida (40), Tarragona (37) y Barcelona (19).
A nivel estatal, los accidentes mortales con maquinaria agrícola se concentran principalmente en la cornisa noroccidental, el litoral mediterráneo y el valle del Ebro. La provincia de A Coruña lidera el ranking con 92 víctimas mortales, seguida de Lugo (73) y Pontevedra (72). Girona, a pesar de estar lejos de los principales focos, acumula once víctimas en catorce años.
En el conjunto de España, el sector agrario registró 1.620 muertes entre 2010 y 2023, con una media de 116 anuales. El 87% de los casos implicaban maquinaria agrícola, siendo los tractores los principales causantes con 1.141 accidentes mortales. El vuelco de tractor es el siniestro más frecuente, representando el 57% de los accidentes mortales con maquinaria.
Las causas más comunes incluyen desniveles, salidas de vía e imprudencias. Las tareas agrícolas, la conducción y el mantenimiento son las actividades más peligrosas. El informe también señala que el 94% de las víctimas eran hombres, con una edad media de 59,8 años, y una concentración importante de personas mayores de 65 años.
Los autores del estudio destacan que muchos de estos accidentes no figuran en las estadísticas oficiales de siniestralidad laboral, ya que se excluyen trabajadores por cuenta propia, familiares, jubilados o personas con pequeñas explotaciones. También hay casos que se registran como accidentes de circulación.
El informe también aborda el riesgo de incendios provocados por cosechadoras y empacadoras, principalmente por contacto de restos vegetales con partes calientes de la máquina o por fallos mecánicos. La prevención pasa por renovar la maquinaria, reforzar la formación y extremar las revisiones.




