La polémica sobre la presencia del catalán en los actos de la visita papal a Barcelona continúa. El obispo de Girona, Octavi Vilà, se ha posicionado a favor de que el acto religioso principal, la bendición de la Torre de Jesús en la Sagrada Familia, se realice en catalán y no en castellano como está previsto. Vilà ha expresado su lamento por la "presencia más relevante" que, según él, la lengua catalana tendrá en el evento, recordando que el papa Francisco ya bendijo en catalán una imagen de la Mare de Déu de Montserrat hace dos años y medio.
"Yo habría deseado que hubiera habido una presencia más relevante de la que parece que finalmente tendrá. Habría sido más satisfactorio que la Torre de Jesús hubiera sido en catalán", ha declarado el obispo gerundense. Vilà espera que, como mínimo, otros cargos eclesiásticos presentes, como el obispo de Sant Feliu, el Abad de Montserrat o el arzobispo de Barcelona, hagan "una presencia notable" del catalán en sus intervenciones. Tampoco pierde la esperanza de que el discurso del cardenal Robert Prevost pueda incluir la lengua catalana.
El obispo de Girona también se ha referido a la plegaria que el pontífice realizará en el estadio Olímpico de Montjuïc. Vilà ha confirmado que ha gestionado unas 300 entradas para fieles de Girona que se desplazarán a la ciudad. Estos fieles viajarán en autobuses organizados para facilitar el traslado a Montjuïc y a la Sagrada Familia, teniendo en cuenta los cortes de tráfico previstos.
Por su parte, la Generalitat de Catalunya se ha desmarcado de la polémica lingüística. En la rueda de prensa posterior al Consell Executiu, la consejera portavoz, Sílvia Paneque, ha subrayado que la organización de los actos litúrgicos y la elección de las lenguas "no corresponden a la Generalitat", ya que es una competencia exclusiva del Vaticano.




