Apenas un mes después de que la Policía Municipal denunciara a tres personas y confiscara 128 anuncios, los carteles han vuelto a invadir farolas y otros elementos urbanos. Los infractores se enfrentan a sanciones basadas en la ordenanza de publicidad, que prohíbe el uso de soportes no autorizados.
“"La ciudad no es un tablón de anuncios."
La concejala de Seguridad, Sílvia Aliu, ha señalado que se están tramitando nuevas sanciones. En Girona, estas infracciones pueden acarrear multas de hasta 3.000 euros. Por su parte, en Salt, el uso de cámaras de videovigilancia permitió recientemente identificar y multar con 500 euros a una empresa por hechos similares.




