El consistorio critica que el nuevo sistema sitúa al municipio en la zona 2, obligando a pagar por dos zonas en trayectos hacia la capital que antes solo requerían una. Este cambio ha supuesto que algunos abonos, como la T-10, pasen de 6,40 euros a 12,25 euros.
Los responsables municipales alertan de que el aumento de precios, que en el caso de la T-MES llega a los 40 euros, puede fomentar el uso del coche privado frente al transporte colectivo, perjudicando la movilidad sostenible en la comarca.




