Una pasajera ha denunciado la situación vivida este miércoles por la tarde, cuando la circulación ferroviaria se vio afectada por las intensas lluvias. La primera solución comunicada fue un autobús alternativo hacia Maçanet-Massanes, pero tras horas de espera, los viajeros fueron informados de que no había comunicación sobre cuándo llegaría este transporte.
Ante la falta de información y alternativas, muchos usuarios, incluyendo personas mayores, familias con niños y turistas, decidieron tomar un taxi para poder llegar a sus domicilios. La pasajera afectada lamentó tener que gastar 30 euros y criticó la "falta de información" recibida por parte del personal.
Según la usuaria, los viajeros que se dirigían hacia Francia dispusieron de un autobús, mientras que los que iban hacia Maçanet-Massanes y Barcelona se quedaron esperando. Además, señaló que los problemas en la línea R11 parecen ser recurrentes, especialmente en la dirección hacia Girona.
“"Nadie vino a explicarnos qué pasaba."
Por su parte, Renfe ha explicado que la interrupción fue consecuencia de las fuertes lluvias y que, cuando es posible y hay disponibilidad, se habilitan autobuses sustitutorios. La compañía señaló que, en algunos casos, las afectaciones en las carreteras impiden incluso este servicio alternativo. En el caso de la línea R11, los autobuses llegaron, pero con retraso debido a las condiciones meteorológicas y la dificultad para encontrar vehículos rápidamente.
Renfe lamenta la situación y las molestias ocasionadas a los viajeros, y asegura que siempre intenta ofrecer alternativas de transporte cuando las condiciones lo permiten.




