El Servei Català de Trànsit (SCT) ha confirmado la finalización del dispositivo especial para la operación salida del puente del 1 de mayo, con un total de 575.651 vehículos, el 99% de los previstos, que han abandonado el área metropolitana de Barcelona desde las 12:00 horas de ayer hasta las 15:00 horas de este viernes.
Las principales complicaciones se han concentrado en los accesos hacia la Costa Brava. Se han registrado retenciones en la C-35 y la C-65 entre Llagostera y Cassà de la Selva en dirección a Sant Feliu de Guíxols. También se han detectado congestiones en la N-II entre Tordera y Vidreres, y en la C-17 a la altura de Ripoll.
La AP-7 también ha presentado varios kilómetros de retenciones en ambas direcciones. En sentido Girona, las afectaciones más destacadas han sido en Mollet del Vallès, la Roca del Vallès, y entre Llinars del Vallès y Sant Celoni. En dirección a Tarragona, se han acumulado más de diez kilómetros de congestión entre Castellví de Rosanes y Castellbisbal, y más de siete kilómetros entre Castellet i la Gornal y Olèrdola.
Fuentes de Trànsit han explicado que esta operación de salida es la primera de especial envergadura después de la Semana Santa. La coincidencia con el inicio de mes y la avanzada primavera ha provocado que los desplazamientos se distribuyan tanto hacia destinos costeros como hacia zonas de interior.




