El partido estuvo marcado por las molestias físicas que obligaron a la sustitución de dos jugadores clave. El madrileño Beltrán tuvo que pedir el cambio en el minuto 56 por dolor en la planta del pie, después de aportar equilibrio y probar al portero Vlachodimos con un potente disparo. También el delantero Vanat fue sustituido en el descanso por molestias en el cuádriceps, a pesar de participar en la jugada del 0-1.
En el centro del campo, Iván Martín volvió a ser fundamental, liderando la construcción del juego y provocando el penalti cometido por Suazo. Su mejora competitiva en los duelos (5/7) es notable. Por su parte, Lemar estuvo entonado, moviéndose entre líneas y logrando el 0-1 con un disparo raso, aunque Vlachodimos impidió su doblete.
Se acaban los adjetivos para Arnau, una garantía allí donde Míchel lo necesita, capaz de generar superioridad por dentro y completar un pase excelso para habilitar Tsygankov.
En la línea defensiva, Arnau actuó como comodín desde la izquierda, mientras que Blind estuvo intermitente, con alguna pérdida no forzada. El portero Gazzaniga, que volvía a la titularidad, detuvo un buen tiro de Peque, pero no pudo evitar el latigazo inapelable de Kike Salas en el añadido que significó el empate.
En ataque, el ucraniano Tsygankov estuvo desacertado, fallando una ocasión clarísima frente al portero. La nota más amarga fue para Stuani, que entró en el añadido con el objetivo de transformar el penalti, pero su lanzamiento fue detenido por Vlachodimos, frustrando la posibilidad de la victoria.




