El equipo dirigido por Míchel afronta el próximo compromiso liguero con cuatro futbolistas indiscutibles a una sola amonestación de la suspensión. Bryan Gil, Vanat, Vitor Reis y Àlex Moreno, todos ellos con cuatro tarjetas, se perderían el siguiente encuentro si ven una amarilla en el campo sevillano, obligando al cuerpo técnico a reajustar la alineación en un momento delicado de la temporada.
Además de los cuatro titulares, existe un segundo grupo con tres tarjetas que también merece atención: Gazzaniga, Iván Martín y Joel Roca. La situación del portero argentino Gazzaniga es especialmente relevante, ya que ha vuelto a la titularidad por la lesión de Ter Stegen, que lo mantendrá fuera hasta bien entrada la primavera. Iván Martín, uno de los jugadores con más minutos, también sería una baja sensible.
La gestión de las tarjetas es crucial debido al calendario inmediato. Después del duelo en el Sánchez Pizjuán, el Girona encarará cinco partidos determinantes para la lucha por la permanencia contra rivales directos: Alavés, Celta, Levante, Athletic Club y Osasuna. Llegar a estos duelos con bajas por sanción podría ser un factor decisivo.
A pesar de la tensión por las tarjetas amarillas, el equipo ha corregido su tendencia disciplinaria en cuanto a las expulsiones. Desde la jornada 9 hasta la actual (la 23), solo se ha producido una tarjeta roja (la de Lass contra el Osasuna), contrastando con las cinco acumuladas en las primeras ocho jornadas. A pesar de esta mejora, el Girona sigue siendo el tercer equipo de la liga con más expulsiones, empatado con el Athletic Club.




