El error común de secar la ropa en el radiador que dispara la factura de la calefacción

Ingenieros industriales alertan de que cubrir los sistemas de calefacción bloquea la convección, reduce la eficiencia y aumenta el gasto energético.

Imagen genérica de un radiador en un hogar con ropa tendida cerca, simbolizando la eficiencia energética.
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Imagen genérica de un radiador en un hogar con ropa tendida cerca, simbolizando la eficiencia energética.

El ingeniero industrial Jorge Morales de Labra advierte que cubrir los radiadores con ropa durante el invierno, una costumbre extendida en muchos hogares, interfiere con la distribución de calor y provoca un aumento considerable del consumo energético.

Con la llegada del frío, secar la ropa en interiores se convierte en un desafío, llevando a muchos a colocar las prendas directamente sobre los radiadores. Esta acción, aunque parece útil, es técnicamente ineficiente y va en contra del diseño de los sistemas de calefacción, que operan mediante principios de convección.

"Tapar los radiadores destruye el funcionamiento para el cual han sido diseñados."

Jorge Morales de Labra · Ingeniero industrial
El diseño de los radiadores permite que el aire frío entre por la parte inferior, se caliente al contacto con el metal y ascienda, distribuyendo el calor de forma homogénea. Al colocar ropa encima, este flujo de aire se interrumpe, el calor queda retenido y la habitación tarda más en calentarse, obligando al sistema a operar durante más tiempo.
Cubrir totalmente el radiador es particularmente negativo, ya que disminuye la eficiencia sin mejorar el confort térmico. La recomendación principal es no taparlos y optar por soluciones como colocar una silla delante para tender la ropa o usar tendederos y soportes diseñados específicamente para mantener las prendas separadas del emisor de calor.