El Grup Impuls per Girona (GIG), formado por la Cámara de Comercio, la Foeg, Pimec y el Fòrum Carlemany, ha señalado que las interrupciones constantes del servicio ferroviario son la consecuencia directa de décadas de falta de inversiones y mantenimiento en la red catalana, que ha alcanzado niveles críticos.
Los empresarios recuerdan que la administración estatal ha reconocido el déficit histórico. Entre los años 2010 y 2023, solo se ha ejecutado aproximadamente la mitad de la inversión presupuestada para el ferrocarril en Cataluña, dejando pendientes más de 5.000 millones de euros.
“"Estamos cansados de excusas y retrasos. Necesitamos inversiones reales y un futuro digno para todos."
La falta de inversiones tiene efectos reales sobre la productividad y competitividad, dificultando la logística y afectando especialmente a pymes y sectores vinculados al comercio y la movilidad. Además, el GIG advierte que esta problemática es solo la punta del iceberg de una desinversión generalizada con un desfase acumulado de hasta 40.000 millones de euros en los últimos años.
Para revertir esta situación, el grupo exige una planificación de inversiones clara, transparente y vinculante, con un calendario ejecutivo definido y una financiación justa, para garantizar infraestructuras fiables y servicios públicos eficientes en Girona y Cataluña.




