La salida de Livakovic se concretó ayer, ya que el futbolista no se presentó al entrenamiento en la Ciutat Esportiva de La Massana para viajar a Zagreb. El portero, propiedad del Fenerbahçe, jugará en el club croata hasta el final de la temporada.
La aventura en Girona se complicó desde el inicio al no ser titular. La clave de su marcha es que, al haber jugado previamente las eliminatorias de la Champions League con su club turco el agosto pasado, si hubiera disputado un solo partido oficial con el Girona, no habría podido fichar por un tercer equipo.
Sin regularidad como rojiblanco, sus opciones de jugar el Mundial con Croacia se desvanecían.
Esta situación obligó al entrenador Míchel a explicar públicamente el estado del jugador en rueda de prensa. Livakovic logra así su objetivo de asegurarse la competición necesaria para llegar en estado óptimo a la cita mundialista del próximo verano. Su dorsal, el 1, queda libre, ya que Ter Stegen ya lleva el 22.




