La excelencia del vino gerundense ha sido reconocida internacionalmente, con el Celler Perelada situado como la 22ª mejor bodega del mundo en un ranking reciente. Además, la DO Empordà celebrará su gran fiesta de las '50 veremas' en Capmany, destacando la calidad de sus productos, incluyendo un vino del Empordà que ha sido elegido como el mejor de Catalunya. El Celler d'Espolla también dedica un fin de semana al Vi Novell, subrayando la importancia de la tradición.
La innovación en destilados y coctelería también es clave. Proyectos como Gin Càdec, nacido en Cadaqués, producen ginebra de autor con aroma del Cap de Creus. Otras ginebras gerundenses, nacidas como trabajos de bachillerato, han llegado a establecimientos de prestigio mundial como El Celler de Can Roca. En coctelería, Mariona Vilanova, el alma de Nykteri's, destaca por transformar “los deseos en cócteles”, mientras que un cóctel de Girona representa la cultura catalana del vermut.
La recuperación de bebidas tradicionales también tiene un papel protagonista. En Riells i Viabrea, una mujer centenaria ha “resucitado” la ratafía de su abuela, mientras que La Penjada se ha consolidado como una ratafía más desenfadada y premiada. Finalmente, la fusión de tradición y fiesta se manifiesta en la feria de La Bisbal, que combina cerveza local, cerámica y ambiente festivo.




