El certamen ha servido para reivindicar la excelencia de la producción quesera del país mediante talleres, catas guiadas y exhibiciones culinarias. Uno de los puntos clave del encuentro ha sido la presentación de una guía de equivalencias que vincula quesos internacionales de renombre, como el Parmesano o el Roquefort, con variedades locales.
Durante el evento se ha celebrado el III Concurso de Quesos Artesanos de Cataluña, que ha premiado dieciséis categorías diferentes. El jurado ha reconocido desde productos frescos y yogures hasta especialidades de pasta cocida o azules, resaltando la diversidad de las leches de vaca, oveja y cabra del territorio.
La feria ha contado con la colaboración de la Escola d'Hostaleria de Girona y la presencia de vinos con el sello Girona Excel·lent. Pese al éxito, la programación se vio alterada el domingo por la tarde, cuando el Ayuntamiento de Girona obligó a suspender las actividades debido al fuerte viento.




