La nueva instalación, ubicada en la zona industrial de la Avellaneda, cuenta con casi 1.500 metros cuadrados y ofrece 1.200 productos de venta directa de la marca sueca. Este proyecto ha supuesto una inversión de cinco millones de euros y la creación de unos sesenta puestos de trabajo, la mayoría ocupados por residentes de las comarcas gerundenses.
El establecimiento, que se sitúa frente al Leroy Merlin en una nave anteriormente en desuso, también incluye una zona de restauración de 90 metros cuadrados llamada Swedish Bite, diseñada para acercar la gastronomía nórdica a los clientes.
“"Esta apertura refuerza nuestra presencia en todo el territorio catalán, con tiendas de diferentes formatos, espacios de planificación y puntos de recogida que permitirán estar cada vez más cerca de las personas, vivan donde vivan."
Para incentivar la afluencia, Ikea ofreció premios a los primeros clientes: el primero recibió 300 euros para canjear, mientras que el segundo y el tercero obtuvieron un cheque de 100 euros. Además, los cien primeros visitantes recibieron obsequios. La campaña promocional previa incluyó un oso de peluche agarrado a una lámpara, simulando el popular monumento del Cul de la Lleona.
Coincidiendo con la apertura, Ikea también inauguró un nuevo punto de recogida en Vilablareix, en la calle Ciurana de Güell, a solo cinco minutos de la gran superficie. Esta medida comportará el cierre de los antiguos puntos de planificación y recogida situados en el centro de Girona, con la quincena de trabajadores reubicados en las nuevas instalaciones de la Avellaneda y Vilablareix.




