Indignación en la estación de Girona por la falta de información y los retrasos en los trenes

Los usuarios de AVE y Rodalies sufrieron una mañana de caos el 9 de febrero, con servicios mínimos incumplidos y pantallas confusas.

Panel de información de trenes con horarios cancelados o retrasados en una estación ferroviaria.
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Panel de información de trenes con horarios cancelados o retrasados en una estación ferroviaria.

Numerosos usuarios sufrieron una mañana de caos y desconcierto en la estación de Girona el 9 de febrero de 2026 debido a los retrasos, la cancelación de servicios mínimos y la falta de información sobre los trenes AVE y Rodalies.

El incidente comenzó a primera hora de la mañana cuando el AVE previsto a las 8:09 horas acumuló una hora de retraso, sin que el personal pudiera garantizar su salida. Paralelamente, un servicio de Rodalies que debía cubrir el trayecto desde Portbou (en el Alt Empordà) finalmente salió directamente desde las vías gerundenses, incumpliendo los servicios mínimos establecidos.

"Parece que hay una hora de retraso, pero nadie sabe informarte y la aplicación no funciona. No sabemos ni cuándo llegaremos ni siquiera si llegaremos, y eso que hemos tenido que pagar un billete más caro. Hemos llegado a ser un país de pandereta."

Francisco Barranco · Usuario afectado
La confusión se extendió a los servicios de Media Distancia. Usuarias como Teresa tuvieron que confirmar directamente con el maquinista que el convoy realizaría paradas habituales, como en Riudellots de la Selva. Carme Garcia, que viajaba a Granollers, lamentó la incertidumbre diaria: “Este tren tenía que venir de Portbou, pero sale de Girona. Esto no es normal. La aplicación no funciona y es un descontrol.”

"Cada día es un caos y como siempre sin información. Lo vivo con mucha angustia porque cada día llego tarde al trabajo, y al volver, siempre llego a casa una hora y media o dos más tarde. Esto no es vida."

Carme Garcia · Pasajera
La incertidumbre también afectó a la Alta Velocidad. Pasajeras como Judit Alameda señalaron que el personal no podía garantizar si el tren de las 8:09 horas acabaría saliendo, y que en las pantallas aparecían horarios contradictorios. Ante la falta de claridad, algunos viajeros, como Francisco Barranco, optaron por cambiar de planes para asegurarse la llegada al trabajo.