El proceso judicial, que se celebra en Girona, aborda los presuntos abusos que tuvieron lugar en diferentes domicilios de la ciudad donde vivía la familia durante más de una década. Las denunciantes, menores en el momento de los hechos, detallaron tocamientos y penetraciones.
Las víctimas aseguraron que el procesado se aprovechaba de estar solo en casa con ellas para realizarles tocamientos y penetrarlas, además de amenazarlas y cohibirlas para que no contaran nada.
El acusado ha negado las acusaciones, atribuyendo las denuncias al resentimiento generado tras haber finalizado la relación que mantenía con la madre de las menores. Además de la pena de prisión, la fiscalía solicita 20 años de libertad vigilada y una indemnización total de 95.000 euros para las afectadas.




