La entidad, que agrupa a organizaciones del sector en la provincia de Girona, se opone al recargo municipal asociado a la reforma del Impuesto sobre las Estancias en Establecimientos Turísticos (IEET) que actualmente se encuentra en trámite. La TGT defiende que cualquier cambio normativo debería incorporar matices territoriales y tener en cuenta la estacionalidad diferenciada.
“"Es fundamental que las administraciones tengan en cuenta la diversidad del sector turístico en Catalunya. Nuestras comarcas tienen necesidades concretas que no quedan recogidas en la propuesta de modificación de la tasa turística."
La principal preocupación de la TGT es que la regulación permita doblar la tasa en función del municipio, ya que esta medida podría generar ineficiencias y tensiones entre destinos turísticos cercanos. Además, la entidad avisa que el incremento fiscal puede afectar la demanda interna, especialmente el turismo de proximidad de fines de semana y temporada baja.
La asociación también critica el calendario de aplicación. A menos de dos meses de la Semana Santa, denuncia que muchos alojamientos aún desconocen el importe exacto que deberán aplicar, lo que complica la planificación de una temporada que a menudo se cierra con meses de antelación.
Como alternativas, la TGT sugiere que la tasa se calcule como un porcentaje sobre el precio del alojamiento o que varíe según la temporada. Esta modulación, argumentan, ayudaría a repartir la actividad turística a lo largo del año entre zonas de costa, interior y montaña.




