Rosaura Jiménez, presidenta de la sede de Girona del Col·legi d’Economistes de Catalunya, ha centrado su atención en la necesidad de reducir las cargas administrativas, especialmente para las pequeñas y medianas empresas (pymes). Jiménez advierte que el exceso de procedimientos bloquea iniciativas, ya que muchos proyectos se pierden en "bucles infinitos", limitando su capacidad de competir globalmente.
“"La burocracia es un freno y debemos solucionarlo."
Más allá de los obstáculos administrativos, Jiménez asegura que la economía de Girona está en crecimiento, pero subraya que el gran reto estructural sigue siendo la productividad, un problema compartido con Cataluña, España y gran parte de Europa. La solución pasa por la innovación y la inversión en I+D+i, lo que ha permitido empezar a reducir la diferencia de productividad con la eurozona desde 2014.
En clave sectorial, la economista defiende un cambio de modelo turístico hacia propuestas de mayor valor añadido (culturales, gastronómicas, deportivas y de naturaleza) para mejorar la productividad del sector. También destaca la dificultad para encontrar y retener personal cualificado, instando a reforzar la formación profesional. Finalmente, califica el Campus de Salud del nuevo Trueta como "la apuesta económica y social más importante de la provincia", con una inversión de más de 700 millones de euros.




