La afición por el snowboard le viene de familia, ya que su padre lo practicaba y de pequeñas subían a La Molina. Sin embargo, su técnica se forjó en Hawaii, donde la familia vivió tres años mientras sus padres gestionaban una heladería en Pals, en la Costa Brava.
“"No sé esquiar, empecé a hacer snow porque en Girona no hay surf."
Al volver de Hawaii con 11 años, Nora Cornell se apuntó a un club de nieve. Tras ganar los campeonatos de Cataluña y de España, empezó a tomarse el deporte en serio. En segundo de la ESO participó en el programa Esquí Estudio en Puigcerdà, una época que describe como “increíble” aunque diferente a la vida de otros niños.
Su progresión se aceleró tras la pandemia. La temporada 2022-23 quedó segunda en la general de la Copa de Europa, lo que le abrió las puertas de la Copa del Mundo. Tras colarse en un top-14 en Canadá, consiguió los puntos necesarios para clasificarse para los Juegos Olímpicos.
“"Yo quiero dejar claro que estos son mis primeros Juegos, pero no son los últimos, lucharé durante los próximos cuatro, ocho y 12 años si es necesario, siguiendo los pasos de Queralt Castellet."
Actualmente, Nora Cornell compagina su carrera deportiva con los estudios de Derecho y ADE a distancia en la UNIR, aunque tiene previsto dejar ADE. Justo antes de la competición, tuvo que solicitar un aplazamiento de los exámenes para poder participar en la clasificación de slopestyle.




