Las obras que se han llevado a cabo durante los últimos meses en varios puntos del centro de Cabrera de Mar han permitido completar las principales fases del proyecto de renovación y mejora de la red municipal de agua potable. El proyecto ha contado con una inversión económica de aproximadamente 500.000 €.
Las tareas se han concentrado en el entorno de la Iglesia y su plaza, así como en las calles Anselm Clavé, Pare Jaume Català y el Torrent de Sant Feliu. La primera teniente de alcalde y concejala de medio ambiente, Meritxell Llisterri, explicó que esta fase ha tenido una afectación directa sobre la vida diaria de los vecinos y su movilidad, debido a la ubicación de las obras en pleno casco urbano, las restricciones de circulación y los cortes puntuales de suministro.
Aunque los trabajos en esta zona ya han finalizado y se ha recuperado la normalidad, el proyecto aún no está completamente terminado. Queda pendiente el último tramo de la avenida Onze de Setembre, donde actualmente se están realizando las tareas pendientes para completar las actuaciones previstas.
El objetivo global del proyecto es modernizar la red de distribución de agua del municipio, reducir el riesgo de fugas y averías, y mejorar su funcionamiento, eficiencia y fiabilidad. Se han renovado tuberías, realizado conexiones a la red existente, instalado nuevas conducciones y repuesto y asfaltado las zonas afectadas.
La planificación por fases ha buscado compatibilizar los trabajos con el acceso a las viviendas, la circulación y la actividad habitual. La complejidad de la zona, con numerosos servicios en el subsuelo, ha hecho de esta una de las partes más complejas del proyecto. La retirada de vallas y material de obra, junto con la reposición del pavimento, ha permitido dejar las calles abiertas a la circulación, recuperando la normalidad antes del inicio del curso escolar.




