En respuesta a afirmaciones recientes que cuestionan la calidad del agua de consumo en Can Canyamars, el Ayuntamiento de Dosrius ha emitido una aclaración oficial. Según el consistorio, se ha mantenido un contacto permanente con Salud Pública, quienes han confirmado que el agua distribuida cumple las garantías sanitarias exigibles para el consumo humano.
El comunicado subraya la importancia de la confianza, construida con información clara y rigurosa. Aunque se reconocen problemas de suministro, cortes e incumplimientos, el Ayuntamiento distingue estas incidencias de problemas de calidad sanitaria, haciendo un llamado a la responsabilidad y a basarse en datos contrastados al hablar de salud.
Paralelamente, el Ayuntamiento informa que está trabajando para recuperar la gestión pública del servicio, una situación jurídica compleja marcada por un procedimiento judicial donde la empresa gestora reclama cerca de 3,9 millones de euros al municipio. Se destaca la necesidad de actuar con firmeza y prudencia para defender los intereses de los vecinos.
La concejala Silvia Garrido Galera, quien también reside en Can Canyamars, ha expresado su compromiso de trabajar para resolver la situación con transparencia y responsabilidad, reconociendo las molestias y la preocupación de los vecinos.




