La playa Gran se ha incorporado este año a la lista de playas certificadas, mientras que la playa de Garbí ha logrado revalidar la distinción. Esta certificación se otorga tras una auditoría externa que evalúa aspectos clave como la seguridad, la limpieza, la accesibilidad y la calidad de los servicios de ocio.
La Q de Calidad Turística es un distintivo de alcance internacional que garantiza un alto nivel en la prestación de servicios y la gestión de las playas, mejorando la experiencia de los visitantes.
La playa Gran ofrece durante la temporada de baño un completo dispositivo de salvamento y socorrismo, un módulo de salvamento, ocho líneas de vida y una zona de baño delimitada. Además, dispone de servicio de baño adaptado con sillas anfibias, muletas adaptadas, pasarelas y asistencia para personas con movilidad reducida. Se suman duchas, una zona para perros y espacios para la práctica deportiva.
Como novedad de este año, la playa Gran ha incorporado una zona de sombra preferente para personas con movilidad reducida. Esta mejora, junto con una similar en la playa de Garbí, ha sido financiada por la Diputación de Barcelona.
La playa de Garbí fue pionera en Cataluña en obtener este distintivo en 2004, siendo la sexta en España. Desde entonces, Calella ha mantenido un firme compromiso con la calidad, incorporando constantemente nuevos servicios para mejorar la comodidad de los usuarios.
Con estos dos sellos Q de Calidad, las playas de Calella consolidan su reconocimiento. A estos se suman el certificado Biosphere para las playas Gran, de Garbí y de les Roques, y la bandera azul en la playa de Garbí.




