La investigación comenzó cuando la policía detectó que numerosos dispositivos sustraídos en varios municipios emitían señal de geolocalización desde un domicilio situado en la avenida Catalunya de Rubí. Efectivos de la Unidad de Investigación y agentes de paisano confirmaron que el inmueble servía de almacén para los objetos robados.
Según el relato policial, los arrestados aprovechaban las aglomeraciones en discotecas y fiestas mayores para cometer hurtos y tirones. Entre las localidades afectadas figuran Mataró, Salt, Igualada, Mollerussa, Lleida, Tarragona, Reus y Salou.
Los dos detenidos, que ya han sido puestos a disposición de la autoridad judicial, acumulan un historial de 23 antecedentes policiales previos por hechos similares cometidos en todo el país durante los últimos meses.




