El lema histórico 'Pujol Catalunya' reaparece en varios municipios catalanes

Las pintadas, que evocan la campaña de los años sesenta, se han visto en localidades como Mataró, Vilanova i la Geltrú y Vilafranca del Penedès.

Imagen genérica de pintadas políticas en un muro de piedra.
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Imagen genérica de pintadas políticas en un muro de piedra.

El lema histórico 'Pujol Catalunya' ha reaparecido en forma de pintadas en varios municipios catalanes, como Mataró, Vilanova i la Geltrú y Vilafranca del Penedès, tras la exoneración del expresidente por parte de la Audiencia Nacional.

Estas inscripciones, observadas en paredes, mobiliario urbano y equipamientos públicos desde el lunes, remiten a la campaña espontánea de los años sesenta. En aquella época, el joven activista fue detenido y encarcelado por el franquismo, y la sociedad civil respondió con acciones clandestinas en todo el país.
La reaparición del lema coincide con la citación judicial del expresidente, posteriormente exonerado, por parte de la Audiencia Nacional. Este hecho ha sido interpretado por algunos sectores del catalanismo como una operación de desgaste público. Las pintadas, difundidas principalmente por las juventudes de un partido político y la Joventut Nacionalista de Catalunya, no han sido formalmente reivindicadas por ningún autor concreto.
El caso de Mataró destaca por su densidad simbólica, ya que confluyen varios elementos. Por un lado, los vínculos familiares del expresidente con un municipio cercano. Por otro lado, la residencia en Mataró de una de sus hijas, implicada en la causa judicial que ha marcado la agenda mediática y política recientemente.
Un tercer factor relevante es la figura de uno de los impulsores de la campaña original 'Pujol Catalunya' de los años sesenta, que reside en Sant Pol de Mar. Su trayectoria conecta directamente aquella movilización clandestina con el presente, sugiriendo que estas nuevas pintadas no son un fenómeno aislado, sino una relectura contemporánea de un imaginario político vigente. En Mataró, las pintadas han aparecido en lugares céntricos y visibles como la plaza de Santa Anna y la plaza de les Tereses, buscando la máxima exposición pública.
A diferencia de las acciones de los años sesenta, que se realizaban bajo riesgo de represión, las pintadas actuales se inscriben en un ecosistema mediático híbrido, combinando la acción en la calle con la difusión inmediata en las redes sociales. Se han visto inscripciones en lugares como el cuartel de la Guardia Civil de Vilanova i la Geltrú y los juzgados de Vilafranca del Penedès, así como en espacios simbólicos como el Palau de la Música Catalana. La presencia recurrente de la estelada en algunos grafitis refuerza la vinculación de la figura del expresidente con el independentismo contemporáneo.