El debate sobre el futuro de la línea ferroviaria más antigua de la península se ha intensificado tras las declaraciones del ministro Óscar Puente, quien planteó elevar la vía. Los ediles locales consideran que esta medida no soluciona el problema de fondo y apuestan por recuperar el proyecto de la Dirección General de Costas de 2015, que preveía espigones y dragado de arena.
“"Es necesaria una estrategia integral, con estudios técnicos y científicos que aporten soluciones definitivas."
Municipios como Calella o Santa Susanna defienden que la vía debe mantenerse en su ubicación actual por su valor turístico y de movilidad. Mientras tanto, desde Vilassar de Mar, la alcaldesa Elena López advierte del grave impacto paisajístico que supondría elevar la infraestructura en el frente litoral.




