El conflicto laboral entre la plantilla y el Ayuntamiento ha tenido repercusiones visibles en el municipio, incluyendo un corte en la N-II y una manifestación por el centro. Alrededor de cuarenta trabajadores se han concentrado para exigir soluciones a unas negociaciones que duran dos años, centradas en mejoras salariales, complementos y más días libres.
Los representantes sindicales denuncian que el consistorio no ha cumplido acuerdos relativos a complementos de productividad, la regulación de guardias y la gestión de vacaciones.
Un punto clave de tensión ha sido el régimen de indisposiciones. El Ayuntamiento acusa a la plantilla de un uso abusivo, registrando 446 casos en dos años, según datos de la alcaldesa. Como respuesta, se limitó a dos días anuales por trabajador, una medida recurrida por los sindicatos y pendiente de resolución judicial.
El comité de empresa considera esta limitación un "abuso de poder" y una modificación de condiciones laborales sin negociación previa.
A pesar del fin de la huelga, el conflicto laboral sigue abierto. Están previstas nuevas reuniones y una asamblea para el próximo lunes para abordar la situación.




