Este 2026, la gastronomía local de la capital del Maresme bulle con el debate entre tradición y modernidad. El empresario Aleix Camps ha impulsado la marca Típics, una propuesta que presenta estas galletas con un embalaje contemporáneo y busca llevar el producto al mercado internacional. Esta iniciativa utiliza una receta de la antigua pastelería Can Miracle y se puede encontrar en el establecimiento La Confianza.
Ante esta nueva apuesta, las pastelerías más emblemáticas de Mataró han reivindicado su labor ininterrumpida durante décadas. Establecimientos como Casa Graupera, con más de un siglo de historia, siguen utilizando moldes antiguos que incluyen el característico agujero para colgar la galleta en la palma. Por su parte, la pastelería Uñó mantiene viva una receta previa a la Guerra Civil.
La oferta se completa con otros puntos de referencia como La Vienesa, que conserva moldes de los años 30, y la Confitería Garriga. Esta última destaca por ofrecer piezas de tamaño superior decoradas con chocolate. Aunque en otros lugares se conocen como currutacos, el nombre local responde a la silueta humana que las caracteriza.




