El último episodio de temporal en Catalunya provocó el desprendimiento de una marquesina en el andén de la estación de Premià de Mar, evidenciando las graves deficiencias de conservación que arrastra desde hace años. El alcalde Rafa Navarro criticó duramente a Renfe por haber “literalmente olvidado” una estación que da servicio a más de 50.000 viajeros, incluyendo Premià de Dalt y Vilassar de Dalt.
“"Tenemos un servicio del Tercer Mundo."
A pesar del malestar por la estación actual, Navarro anunció que la reunión mantenida con el secretario de Movilidad e Infraestructuras del Departamento de Territorio, Manel Nadal, confirmó la inclusión de una segunda estación en el barrio de Can Pou dentro del Plan de Rodalies ampliado. Esta nueva instalación daría servicio a más de 12.000 vecinos.
En el ámbito de la movilidad, la propuesta del gobierno de crear un aparcamiento temporal de zona azul en el solar de Can Sanpere (unos 2.500 metros cuadrados) ha generado reacciones negativas. La oposición, incluyendo En Comú Podem y Crida Premianenc, ha reprochado la falta de planificación, mientras que la Asociación Can Sanpere se ha alineado con los detractores.
“"Significaría volver a privatizar un espacio que tanto ha costado hacer público."
En cuanto al futuro urbanístico de las fincas de Transmesa y MGT, el gobierno (ERC y Junts) propone construir 123 viviendas, un hotel, locales comerciales y un aparcamiento subterráneo. Esta propuesta incluye la cesión de 33 pisos de alquiler social gestionados por el Ayuntamiento. La plataforma No+Pisos rechaza la densificación, pero el ejecutivo asegura que la decisión final se tomará solo con un consenso máximo del pleno.




