La iniciativa, que cuenta con el apoyo económico de la Diputación de Barcelona, prevé la instalación de luces con una potencia de 30 W. La mayoría se ubicarán en los mismos puntos donde se encuentran las luces antiguas.
Para minimizar la contaminación lumínica y proteger el entorno natural de la urbanización, se han seleccionado luminarias de luz cálida, con una temperatura de color igual o inferior a 1.800 kelvins.
Estas nuevas luminarias solares incorporan baterías para garantizar el funcionamiento incluso en ausencia de radiación solar directa. El sistema también permitirá una regulación precisa de los horarios y la intensidad de la luz.
Uno de los beneficios clave del proyecto es la eliminación del consumo eléctrico de la red, evitando la necesidad de nuevas infraestructuras y reduciendo significativamente los costes operativos.
El coste total del proyecto asciende a 99.902,14 euros, IVA incluido. La Diputación de Barcelona subvencionará aproximadamente 92.000 euros a través del programa Renovables 2030.




