La denuncia interna, presentada a finales de agosto por una trabajadora municipal, acusa a Sandoval de realizarle comentarios groseros y bromas de carácter sexual. Esta situación ha generado una grave inestabilidad política en el consistorio, donde el PSC gobernaba con el apoyo externo de las dos formaciones ahora en la oposición.
La concejala de 9 Sant Vicenç (9SV), Maria Villalta, quien ostentaba las carteras de Igualdad y Sanidad, fue la responsable de activar el protocolo interno e inmediatamente presentó su dimisión. También tiene previsto renunciar a sus responsabilidades el edil de la CUP, Miquel Rovira, titular de Servicios Sociales y Promoción Económica.
Hasta que no se reordene el cartapacio, todas las carteras que gestionaban Villalta y Rovira, incluida la de Igualdad, han pasado temporalmente a manos del alcalde Sandoval. El edil no ha sido localizable para los medios este miércoles, mientras el PSC celebra reuniones internas para abordar la crisis.
ERC ya se ha puesto a disposición del resto de partidos independentistas para iniciar conversaciones para configurar un nuevo gobierno.
La crisis abre la puerta a una posible moción de censura, ya que el pleno está muy fragmentado (trece concejales de seis grupos). ERC (1 concejal) ha anunciado que está dispuesta a negociar con el resto de fuerzas independentistas (CUP, Primàries, 9SV y JxCat) para configurar una alternativa.
Aunque JxCat es el grupo mayoritario, las disputas internas facilitaron la investidura de Sandoval en 2019 con apoyos heterogéneos. Fuentes cercanas a la alcaldía apuntan que Sandoval podría dimitir en las próximas horas, acelerando el calendario para un nuevo pleno de investidura diez días después de su renuncia.




