La decisión de Sandoval, del PSC, llega después de que la empleada lo acusara de hacerle comentarios groseros y bromas sexuales. El alcalde, en su escrito, reduce la cuestión a un “presunto conflicto dentro del ámbito laboral” y recuerda que no se ha presentado ninguna denuncia judicial contra él.
“"Nunca he tenido ninguna conducta de acoso con nadie del Ayuntamiento y defenderé mi honor y mi conducta, ya que soy plenamente inocente."
A pesar de negar los hechos, Sandoval admitió que la situación había afectado “la confianza interna” entre las fuerzas políticas que apoyan al gobierno, comprometiendo la “gobernabilidad del pueblo”. La denuncia interna se presentó a finales de agosto, y el Ayuntamiento ha abierto un procedimiento para esclarecer los hechos.
Esta crisis provocó que los socios del PSC, la CUP y el grupo municipalista 9 Sant Vicenç (9SV), retiraran su apoyo a Sandoval, pasando a la oposición. A raíz de la dimisión, el PSC y JxCat están explorando un nuevo acuerdo de gobierno para devolver la estabilidad al consistorio del Maresme.
El nuevo alcalde sería Víctor Llasera, número dos del exalcalde de JxCat, Miquel Àngel Martínez. Esta dimisión representa el segundo cambio repentino de alcaldía en los últimos dos años, después de que el propio Sandoval presentara una moción de censura en septiembre de 2018 contra Martínez.




