Esta intervención, presentada en el congreso “La Tordera Delta Inundable” celebrado en Malgrat de Mar, consistirá en desplazar el margen derecho del río hacia un brazo secundario. El objetivo principal es incrementar la capacidad de desagüe durante episodios de crecidas, mejorando así la protección de las zonas urbanas cercanas.
Sin embargo, la medida tendrá un impacto directo en los terrenos situados entre los nuevos límites fluviales. Los campos de cultivo del Pla de Grau, en Malgrat de Mar, serán los principales afectados, ya que se volverán más vulnerables a las inundaciones en caso de temporales. El sector agrícola ha manifestado su preocupación por la continuidad de la actividad, aunque se han planteado posibles indemnizaciones.
Un camping ubicado en la desembocadura, en un área especialmente expuesta, también se verá afectado y se prevé que deba ser reubicado. Los detalles sobre el procedimiento y las condiciones de este traslado aún no se han definido.
Desde el punto de vista ambiental, el proyecto se alinea con las estrategias que promueven la recuperación de espacio para el río y el fomento de la dinámica natural del delta. Los expertos sugieren que esta transformación puede contribuir a mejorar la biodiversidad y a reforzar el valor ecológico del entorno.
El proyecto se encuentra en fase de concreción e incluirá un proceso de diálogo con los sectores afectados para establecer la transición hacia el nuevo modelo de gestión territorial.




