El municipio ha destacado la importancia de estas medidas, especialmente ante el aumento de los precios de la energía. La renovación del alumbrado público, la instalación de una caldera de biomasa y el uso de placas solares han sido clave para estos resultados.
“"Con la subida de precios de la energía, la renovación del alumbrado público y la implantación de sistemas como la caldera de biomasa o las placas solares que hemos realizado en los últimos años se ha demostrado de vital importancia."
Una de las acciones más destacadas ha sido la renovación integral del alumbrado público. Desde julio de 2016, el Ayuntamiento puso en marcha un proyecto de más de 3,3 millones de euros para sustituir los sistemas de iluminación convencionales por tecnología LED en toda la ciudad y en los núcleos aislados. Este proyecto, que se estructuró en seis fases y se ejecutó en varias anualidades, recibió el apoyo del fondo europeo FEDER, con una aportación de 1,25 millones de euros.
Según un estudio realizado en el marco de esta financiación europea, la modernización del alumbrado ha comportado una reducción considerable del consumo energético. Mientras que entre 2015 y 2018 el consumo anual superaba los 2.500.000 kWh, en el año 2022 se situó en 1.191.159 kWh, coincidiendo con la finalización del proyecto.
Esta tendencia a la baja se ha consolidado gracias a la continuidad de las medidas, como la mejora de las instalaciones municipales con la modernización de los sistemas eléctricos y la renovación de los cuadros de mando. La incorporación de la caldera de biomasa y la instalación de placas solares en equipamientos deportivos municipales también han contribuido significativamente a la reducción del consumo eléctrico y al impulso de las energías renovables a nivel local.




