El Ayuntamiento de Amposta y la entidad APASA (Associació de Famílies i de Persones amb Discapacitat Intel·lectual i del Desenvolupament de les Terres de l'Ebre) han lanzado una campaña de apoyo público para la candidatura de la asociación a la Creu de Sant Jordi. Esta distinción, otorgada por la Generalitat de Catalunya, reconoce trayectorias destacadas en el ámbito social y cívico.
La propuesta llega en un año significativo para APASA, que celebra su 50º aniversario. El Ayuntamiento ha impulsado la candidatura para valorar medio siglo de dedicación a la inclusión social, la defensa de los derechos y el acompañamiento de personas con discapacidad intelectual. La concejala de Derechos Sociales y Ciudadanía, Núria Ferré, subrayó que el reconocimiento también incluye a las familias, usuarios, profesionales y voluntarios.
La presidenta de APASA, Mercè Barbera Fígols, destacó que la trayectoria de la entidad se ha construido "desde la proximidad, el aprecio y el compromiso con las Terres de l'Ebre", poniendo en valor el apoyo colectivo: "cuando una comunidad trabaja unida es capaz de transformar realidades".
La campaña busca ahora sumar el apoyo de ciudadanía, entidades e instituciones para reforzar la candidatura, que pone el acento en la dimensión social de la labor de APASA durante estas cinco décadas. La entidad ha atendido a más de 500 personas y sus familias, impulsando servicios para la creación de oportunidades y la construcción de una sociedad más inclusiva. El apoyo se puede formalizar a través de un formulario en la página web de APASA.
El director de APASA, Manel Pech, puso en valor que la candidatura "es sobre todo un reconocimiento a la gente de las Terres de l'Ebre", así como a los profesionales, entidades y administraciones que han acompañado el proyecto.
La teniente de alcalde de Amposta, Núria Marco, subrayó el impacto de APASA en las políticas municipales, ayudando a incorporar "la mirada de la inclusivitat de manera transversal" en la administración. Afirmó que tener una entidad así "es una suerte y un orgullo para la ciudad".
Con esta iniciativa, el Ayuntamiento y APASA reivindican el papel de la asociación en la defensa de la calidad de vida y los derechos de las personas con discapacidad y sus familias, una labor que continúa activa medio siglo después de su creación.




