Conflicto en la Ràpita por la gestión de la recogida de animales domésticos

La asociación Engrescats suspende el servicio por impagos, mientras el Ayuntamiento desmiente la situación y anuncia un nuevo modelo.

Imagen genérica de una pata de perro sobre una mano humana, simbolizando el cuidado animal.
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Imagen genérica de una pata de perro sobre una mano humana, simbolizando el cuidado animal.

La asociación Engrescats de les Terres de l'Ebre ha anunciado la suspensión del servicio de recogida de gatos y perros en la Ràpita debido a presuntos impagos por parte del consistorio, que desmiente la situación y prepara un nuevo modelo de gestión.

Desde este jueves, la entidad Engrescats ha dejado de realizar la recogida de animales en el municipio de la Ràpita. Según un comunicado emitido por la protectora, la decisión se debe al impago del servicio obligatorio municipal por parte del Ayuntamiento, una situación que, afirman, ha sido insostenible para su economía.

Cuando la gestión falla desde los despachos, las consecuencias no las pagan quienes deciden, las pagan los más vulnerables.

La asociación ha destacado que su labor va más allá de la simple recogida, incluyendo la alimentación, desparasitación, vacunación y esterilización de los animales hasta encontrarles una familia. También gestionan conflictos vecinales, denuncian abusos y realizan charlas de sensibilización en escuelas y centros. Han informado que, a partir de ahora, cualquier incidencia en la Ràpita deberá ser comunicada directamente al Ayuntamiento.
Por su parte, el Ayuntamiento de la Ràpita ha reaccionado con sorpresa al comunicado de Engrescats, desmintiendo las acusaciones de impago. El consistorio ha asegurado que no se ha dejado de prestar el servicio ni se ha desatendido el bienestar animal, sino que se está trabajando para adaptar el modelo de gestión a una fórmula más eficiente, basada en el pago por servicio realizado.

En ningún caso se ha dejado de prestar el servicio ni se ha desatendido el bienestar animal, lo que se ha hecho es trabajar para adaptar el modelo de gestión a una fórmula más eficiente y ajustada a la realidad del municipio, basada en el pago por servicio realizado.

Fuentes municipales han explicado que la nueva propuesta de cambio de modelo no ha sido aceptada por la entidad, que ha decidido unilateralmente dejar de prestar el servicio. Además, han revelado que desde hace seis años no existía un contrato formal con Engrescats, sino que se pasaban facturas de manera recurrente. El Ayuntamiento tiene previsto anunciar próximamente una alternativa con un nuevo funcionamiento y la participación de voluntarios locales.