La detención es el resultado de una investigación que se inició el 14 de abril, después de que el Cuerpo de Vigilantes Municipales de Santa Bàrbara alertara de una posible incidencia en un domicilio. Inicialmente, se detectó una fuga de agua, pero la falta de respuesta de los residentes levantó sospechas.
Los agentes que se desplazaron al lugar observaron diversos indicios de actividad ilícita, como ventanas completamente tapiadas, sistemas de ventilación en funcionamiento y un fuerte olor a marihuana. Estas observaciones llevaron a la Unidad de Investigación de Amposta a hacerse cargo del caso.
Las comprobaciones posteriores confirmaron un consumo eléctrico muy elevado e irregular en el inmueble, además de la inexistencia de personas empadronadas. Con estas pruebas, los investigadores obtuvieron una autorización judicial para entrar en la vivienda.
Al día siguiente de la autorización, los agentes accedieron a la propiedad y descubrieron una plantación de marihuana perfectamente equipada para el cultivo intensivo. Durante el registro, se intervinieron 1.132 plantas en estado avanzado de crecimiento y 1.085 gramos de cogollos ya secos y preparados para la distribución.
El inmueble estaba dotado de sistemas de ventilación, refrigeración e iluminación, y las instalaciones eléctricas habían sido manipuladas para garantizar el funcionamiento continuo de la plantación. Se determinó que la defraudación de fluido eléctrico ascendía a cerca de 40.000 euros.
La propietaria del inmueble fue detenida el 21 de abril. La investigación continúa abierta y no se descartan futuras detenciones relacionadas con el caso.




